La nueva tendencia para los más deportistas y aventureros es el “Swimrun,” un reto deportivo que engloba la natación con la carrera.

Fue descubierto en Suecia, cuando dos hermanos cumplieron el reto de cruzar el archipiélago de Estocolmo en el 2002. Esta combinación de nadar y correr empezó a desarrollarse en los Países Nórdicos pero a medida que se ha ido popularizando, lo han incorporando otros países como en España, dónde puedes elegir entre varias distancias y recorridos.

Esta nueva modalidad tiene sus diferencias con respeto a otras tendencias como el triatlón, acuatlón, carreras de obstáculos, carreras, etc. ya que no cuenta con una norma de unas distancias exactas que han de recorrerse en el trayecto. El objetivo es recorrer una distancia desde principio a fin. Es decir, el deportista va con la misma vestimenta tanto en el recorrido en aguas como en carreras sin saber que puede encontrarse por el camino. Y lo más divertido es que esta prueba se hace en pareja!

Durante el recorrido los deportistas nadan en aguas abiertas y caminos de tierra diferentes. Esto hace que el deportista sea quien se adapte al entorno y no al revés.

El Swimrun, aparte de ser innovador y auténtico, cuenta con una actividad divertida, aventurera y sin presión de recorrer cierta distancia en cierto tiempo. Además se puede disfrutar con alguien, lo cual puedes compartir la experiencia minuto por minuto con otra persona y ejercer de apoyo mutuo.

Las preguntas más frecuentes en relación al reto es la equipación. Como ya mencionamos, el deportista no se cambia, lleva lo mismo de principio a fin. Lo más cómodo es llevar un traje de neopreno corto (de esta manera no inmovilizamos la articulación de las rodillas), unas zapatillas ligeras como las de trail running y una bolsa “waterproof” con comida y kit de emergencia.